La evolución de los sustratos en el mercado del Cannabis Medicinal

A nadie le pasa desapercibido que en los últimos años ha habido una revolución en el sector del Cannabis medicinal. No es extraño que hoy en día se solicite una licencia para su explotación, que una empresa lance un producto especialmente diseñado para este cultivo o que profesionales se formen para especializarse en la producción de estas plantas con unos fines medicinales; sin embargo, en Pelemix llevamos 10 años suministrando sustratos para este cultivo, pues ya hace más de una década que empezamos a colaborar con productores de USA y Canadá.

Esa experiencia adquirida con los sustratos ha seguido evolucionando paralelamente con los avances contundentes del negocio del Cannabis medicinal; imposible no mencionar el desarrollo exponencial del mercado israelí en los dos últimos años, sumando know-how tanto en cultivo en invernadero como indoor.

Por continuar con las experiencias, y sin irnos tan lejos, nuestra vecina Portugal se sitúa ya en las primeras posiciones en Europa como productor medicinal, a diferencia de lo que ocurre en España, que no termina de despegar por temas regulatorios y que probablemente lo haga tarde, cuando ya el resto de países hayan consolidado su posición, las rentabilidades sean bajas y la cualificación que podamos aportar a la industria, nula.

En todo este tiempo, ha habido una gran evolución en las propuestas de sustratos que han demandado los productores, más allá de la conveniencia de un tipo u otro en función de las condiciones climáticas del lugar de producción. Y es que hemos “nacido”con cultivos de Cananbis medicinal mayoritariamente en suelo, que han pasado a plantarse en macetas con sustratos nada especializados, pues no existía la necesidad y, por tanto, no se había creado el sustrato. En ese sentido, las empresas de sustratos hemos tenido que “aprender” a fabricarlos, y eso sólo puede hacerse de la mano de los cultivadores, una suerte de tándem que no siempre es fácil formar debido a la confidencialidad y secretismo de un sector que además, aún hoy, despierta suspicacias o medias sonrisas cargadas de prejuicios cuando es mencionado en sociedad.

Si vamos más allá, la nueva regulación de 2016 marca un nuevo hito en la formulación y empleo de sustratos para Cannabis medicinal, pues dicha regulación forzó a los productores de Cannabis a hacer grandes cambios en los métodos de cultivo, encaminándolos hacia una producción más eficiente, de una mayor calidad y flores “limpias”. Al mismo tiempo, acaece un drástico aumento del número de productores, la mayoría con alta capacidad de inversión, que permite una alta tecnificación de las instalaciones. La situación actual: más producción en el mercado y con más altos estándares de calidad. Las consecuencias: necesidad de reducir costes, incluso para el producto terminado.

En esta línea, el incremento del número de plantas por m2 ha sido uno de los primeros  retos que han debido abordar los productores. Este hecho se ha traducido en un cambio en el volumen de sustrato empleado en cada planta, pasando de grandes volúmenes a pequeños volúmenes de sustrato por planta. En Pelemix lo vimos claro, la respuesta pasaba por diseñar un sustrato para cultivo hidropónico en invernadero tecnificado. Así surge el MJOT de la línea Cannamix, una bolsa que ya incorpora el sustrato de coco y que permite un ratio aire:agua óptimo, flexibilidad en el riego (sea cuales sean las condiciones climáticas) y uniformidad de plantación. Básico (al menos en apariencia) y exitoso, pero sólo alcanzable trabajando con producto comprimido de coco.

Teníamos el producto, pero debíamos asegurar una correcta implantación, así que se desarrollaron ciertas herramientas agronómicas, como programas de riego y fertilización. Por supuesto no lo hicimos solos, sino que se cooperó con compañías asesoras de Cannabis y laboratorios especializados en “pharma” y alimentación (consumo humano).Nuestro producto está además certificado para producción orgánica.

Otro reto que se ha debido abordar desde el punto de vista del sustrato, es el de adaptarlo a los más altos estándares fitosanitarios y microbiológicos, pues las regulaciones en el sector del Cannabis medicinal son tan estrictas que no sólo  afectan a la esterilidad del producto final, sino también a los sistemas productivos; así, se requiere ausencia de metales pesados, de residuos de pesticidas y que esté libre de restos de suelo y patógenos. No en vano estamos ante una industria muy similar a la alimentaria y cosmética.

El concepto que manejamos en Pelemix es que fabricamos sustratos para una industria firmemente conectada a la industria farmacéutica, y por ello es indispensable disponer de un estricto control de calidad perfectamente trazable que abarca desde la selección de la materia prima, pasando por el agua con la que se lava y los materiales empleados en la tamponización, hasta su servicio en las instalaciones del cliente. Todo ello bajo control de laboratorios oficiales y siempre de acuerdo a las actuales regulaciones.

La tendencia global es, sin duda alguna, al empleo de este tipo de sustratos comprimidos: de un solo uso, con claras ventajas físicas, capaz de mantener unas condiciones sanitarias elevadas en el invernadero, que permita un alto rendimiento por metro cuadrado, así como la posibilidad de explotar al máximo el número de ciclos anuales.